Aprendiendo a decir NO

Aprendiendo a decir NO

 

Hace poco conseguí por fin hablar con mi amiga Alicia. Fuimos compañeras en uno de mis últimos trabajos y, a pesar de que ella estaba en Barcelona y yo en Zaragoza, desde el primer momento tuvimos una conexión especial, de esas que ya expliqué en mi post El universo conspira a tu favor.

Ahí estuvimos dale que te dale a la lengua más de una hora, hablando del bien y del mal, del origen de la humanidad, del Big Bang, de física cuántica y otras nimiedades. Como se suele decir, arreglando el mundo vaya…😅

Vaaaale, no tengo ni idea de estos temas ni nos pusimos tan trascendentales, pero lo que sí hicimos fue ponernos al día y eso requería un buen rato claro…Porque a veces andamos escasos de tiempo y nos faltan horas en el devenir de la vida.

(DEVENIR, qué bonita palabra…no sé si tanto o más que VICISITUDES usada en un post anterior. Me voy a proponer utilizar alguna de estas palabras que me suenan tan bien en cada artículo)

Y es que en muchas ocasiones te dan ganas de dramatizar como solía hacerlo mi amigo Alejandro y soltar un:

«La vida me viene grande»

O lo que es lo mismo en versión made by myself:

«Me falta vida para tanto que quiero hacer»

Aunque al final es cuestión de organizarse. Y de priorizar. Y de seleccionar lo que es urgente e importante. Pero sobre todo importante.

Y como el que quiere puede y las dos queríamos,  pues conseguimos coincidir.

Y comentando circunstancias de nuestro día a día, estábamos de acuerdo en que hay cosas con las que ya no comulgamos, y no estamos dispuestas a que nos mangoneen. Porque ya hemos aprendido a decir NO y a ser más coherentes con lo que realmente queremos hacer y ser, y no con complacer a los demás.

Y también a poner ciertos límites y no dejarnos avasallar. Y es que, como bien decía ella, muchas veces te dan ganas de decir:

«¡A la mieeeerda hombre ya!»

Sí sí, tal cual lo hizo en su día nuestro «querido» Fernando Fernán Gómez que Dios tenga en su gloria. Porque buen actor sería, pero simpático, lo que se dice simpático…pues no era mucho el buen señor.

Si eres muy joven no lo recordarás pero aquí estoy yo (y San Youtube) para enseñártelo:

En este punto del post, mis excompis David y Javier se están acordando de cierto compañero que era clavadito…pero de verdad eh, que parecía un clon hasta en la voz. Y para más inri, adivina su nombre. Efectivamente, Fernando se llamaba también.

Un día le retamos a decir ¡a la mierda! para ver si podría pasar por su doble pero le faltaba brío, rasmia y mala leche. Ahora, las risas no nos las quitó nadie 😂😂😂

Pues como iba diciendo, por muchas ganas de decirlo que te den, evidentemente te las aguantas y el improperio se queda en tu cabecita, que una es educada y tiene mano izquierda.

Pero me sirve para explicar la importancia de poner límites, de respetarse a uno mismo y de cambiar lo que proyectas de ti.

Porque si atraes lo que proyectas, cuanto más te respetes y te quieras, más te respetarán y te querrán.

¿Que te da cosica decir que no a ese favor que te están pidiendo y dices cuando en realidad te viene fatal y ni siquiera te apetece? Pues será el primero de muchos seguramente.

¿No quieres taza? ¡Pues taza y media!

¿Que tu jefe te ha sugerido que hoy te quedes un poco más, gratis por supuesto, porque hay mucho trabajo y tú tenías tu sesión de gimnasio que tan bien te sienta, pero no te has atrevido a negarte?

Pues claro que sí hombre, total por un día que no vayas al spinning tus carnes no van a estar más flácidas… ni por dos días, ni por tres, ni por todo el mes. Ya si eso, recuperas al mes que viene. Si afloja la faena, claro.

¿Que tu pareja te pide que no vayas a esa cena porque es solo de chicas y él no está invitado, y le apetece muuucho, pero muchísisisisimo estar contigo justo esa noche?

Cómo lo vas a dejar solo por Dios. Que llevas días planeando esa salida con tus amigas y te hacía mucha ilusión, pero es que él te quiere tanto… que te quiere solo para él. Y eso es amor del bueno. ¿O no? 🤔

¿Que te vas de viaje y qué casualidad, tu madre se pone enfermísima, curiosamente como cada vez que le comentas que vas a irte por unos días? ¿Y te suplica que te quedes con ella, que necesita que la cuides, que ya está mayor, no vaya a pasarle algo grave en tu ausencia y caiga sobre tu conciencia?

Pues nada, cancelamos viaje, lo primero es lo primero. Aunque sea el enésimo viaje que cancelas, porque una madre es una madre y la familia es la familia.

Y así vamos pasando la vida sin atrevernos a decir NO para no molestar a los demás y diciendo molestándonos a nosotros mismos.

Y siendo infelices por complacer deseos ajenos, dejando los nuestros de lado. Confundiendo chantajes emocionales con amor, y respetar nuestras necesidades con egoísmo.

¿Y si empiezas a escucharte y a quererte? Prueba a hacerlo por un día, despéinate sin complejos y ya me cuentas qué ha cambiado 😜

Porque recuerda, quererse a uno mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida 💖

¡Feliz día despeinad@! 😍😍😍

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¡Hola!
Soy nueva por aquí pero me ha encantado el tono de esta entrada. Algunas de las cosas me han hecho sentir muy identificada, aunque otras las tengo más que controladas ya el saber decir no cuando veo esas situaciones acercarse (a la legua se las ve).

Muchas veces también tenemos que aprender a decirnos que no a nosotros mismos, sentarnos a pensar y saber qué nos apetece realmente y qué no. Saber darnos cuenta de las cosas que realmente nos hacen felices y las que seguimos haciendo por rutina u obligación (auto impuesta) pero que no nos aportan tanto como antes 🙂

Muy chula entrada 🙂

Sólo un capítulo más.

Muchísimas gracias por tu comentario Stiby! Totalmente de acuerdo, es importante pararse a hablar con uno mismo y reflexionar sobre todas las cosas de nuestra vida que nos hacen infelices, entre ellas las que hacemos por obligación o autoimpuestas como bien dices. ¡Un saludo!

Jajaja…q bueno….me ha gustado mucho,y sobretodo he sentido nostalgia recordando esos chascarrillos de empresa con los q tantas risas nos hemos echado. Yo soy de las q no sabe decir NO, es verdad q voy aprendiendo, eso si, muuuuuyyyyyy lentamente.

Gracias Gemiki por estos ratos tan buenos q nos haces pasar

jajaja buenisimo!!!! Es todo un reto aprender a decir NO a los demás, pero una gran satisfacción cuando ya has aprendido a decirte SI a ti mism@.

Gracias por este artículo!!! abrazos

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