Has venido para ser feliz

Has venido para ser feliz

A lo largo del tiempo y en base a todas las intensas experiencias acaecidas en mi azarosa vida, he llegado al profundo convencimiento y conclusión de que el mundo se divide básicamente en dos tipos de personas.

Las que cuando compran una barra de pan no pueden resistir la tentación de romper la puntica y comerse el currusco de pan, muchas veces sin haber salido siquiera de la tienda o el supermercado.

Y LAS OTRAS

Las que ni sienten ni padecen, las que pueden pasar tranquilamente de ese pan tierno y crujiente que les está llamando a gritos diciendo cómeme.

Algo así como el gatito de Shrek:

Que no es por criticar, válgame Dios que a mí no me gusta juzgar, pero ya les vale. ¿No tienen sangre en las venas? 😥

Que por supuesto, «yo lo respeto, pero no lo comparto».

Que gran frase esta ¿eh?

Viene a ser un eufemismo de:

Ah no no, por mí que haga lo que quiera que no soy quién para decir nada…peeeero se está equivocando, debería hacer lo que yo creo que debería hacer, o ser, o pensar, porque YO estoy en posesión de la verdad absoluta»

Y así.

Volviendo al tema panero, como habrás podido adivinar yo soy de las primeras.

O sea, de las que disfrutan de esos pequeños placeres que la vida te pone delante a cambio de 0,65 céntimos (más o menos dependiendo de si lo compras en Mercadona, la panadería o la tienda china que hace esquina y que igual te vende papel de cocina que pan de pueblo).

Sencilla que es una.

Aquí mi marido ha soltado una sonora carcajada, como si lo viera. Según él soy complicada nivel:

Yo discrepo bastante aunque con la boca pequeña, porque la verdad es que muchas veces no me entiendo ni a mí misma….¿me va a entender el pobrico mío? 

Pero tengo que ser fiel a mí misma y siempre aparentar que es él el que no me comprende.

Y ahí me viene a la cabeza el gran hit de Camela.

Escúchame, compréndelo, es imposible nuestro amor,

ninonirino ninonaaa ninonirino ninonaaaaaaaa 🎵🎵🎵

(La estás cantando, reconócelo granujilla)

Que tu dirás, qué tendrá que ver con lo que nos estabas contando. Pues tener que ver nada, pero es una de esas asociaciones raras y variopintas que hace mi cabeza.

¿A ti no te pasa? Que empiezas pensando en una cosa y es como si en tu mente se desplegara un hilo invisible que te lleva a otra relacionada, y a otra y a otra y acabas hablando de algo que no tiene nada que ver.

Pues eso me pasa a mí muy a menudo pero a velocidad de vértigo. Eso, y que se me va mucho la olla vale. Eso también.

Pero a estas alturas ya me conoces, ya me has comprado, y ya se ha pasado el período de prueba o la garantía de devolución así que te quedas con el paquete, usease, servidora 😜

Y que además siempre me gusta insertar unos minutos musicales para aderezar el post, qué narices.

Y es que hablando de complicaciones, te digo una cosa.

La vida no será fácil ni un camino de rosas, pero la mayoría de las veces nos la complicamos nosotros mismos sin necesidad.

Todas esas situaciones que tu cabeza imagina que pueden o que van a pasar…ná, olvídate, complicación inútil. Entre otras cosas porque el 90% de las veces no van a suceder.

Todos esos reproches continuos que te haces a ti mismo por algo que has hecho, que no has hecho, por algo que dijiste o que dejaste de decir…más de lo mismo. De nada sirve flagelarte sin descanso.

Todas esas expectativas que tenías con tu pareja, con tu hijo, con tu amiga y que no se han cumplido y te han decepcionado…para el mismo saco también. Mejor comprender sus motivaciones y aceptarlas. 

Y sobre todo después tomar decisiones y acciones. Si hay que pedir perdón, se pide, sin anclarte a esa culpa eterna.

Si hay que alejarse de una persona te alejas. Siempre en coherencia con lo que te haga sentir mejor y ser más feliz.

Porque al final se trata de eso ¿no?

Que no hemos venido a esta vida para sufrir, y menos innecesariamente.

¿Mi consejo? 

¡Feliz día despeinad@!

PD: Si te apetece comentar algo me encantará leerlo! 😀

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Yo te compre hace muchísimos años no te cambio ni te devuelvo xontnet de tenerte al lo largo de tu camino y de mi camino en esta vida.como siempre haces sacarnos una sonrisa y una lección un beso te quiero mucho amiga

Yo no soy de comer pan, casi nunca, solo si hay salsa para untar, pero por norma general ni compro.
Eso sí, lo que me pasa es que si entro al establecimiento, y el pan está recién hecho, calentito calentito, no puedo evitarlo y me tengo que hacer al momento un mini (o no tan mini, depende el día) bocadillo de Nocilla. Mmmmmmmm

Es lo que hay, esa es mi asociación de ideas: pan recién hecho = bocadillo de Nocilla! jajajaja

y sí, tengo que reconocer que he leído la frase de camela cantando! jajajaja

Un beso!

Pues si te digo que yo tampoco soy de comer mucho con pan…solo ciertas cosas que sin pan no me saben igual y un buen bocadillo de vez en cuando. Pero al currusco no me puedo resistir.

Sabía que no era la única que hacía asociaciones de ideas, la tuya me encanta, mmmmmm qué rica! Jajaja.

Y lo de Camela…LO SABÍA. Es imposible no hacerlo 😂

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