No sin mi Satisfyer

No sin mi Satisfyer

Tengo un conflicto existencial. Sí, otro más de los míos, soy «asín» de profunda, a estas alturas deberías estar acostumbrada.

Ha aparecido una noticia en Twitter, Facebook, periódicos, televisión y si te descuidas hasta en el Canal 13 (ironía modo ON), y no sé porqué he recibido varias veces, y de parte de personas distintas, este mensaje:

«¿No habrás sido tú???»

He aquí la noticia en cuestión:

Si quieres comprarlo a un súper precio ¡pincha en la imagen!

Mí no entender 🤷‍♀️

¿Que el susodicho artilugio es un tema recurrente en mis grupos de conversación?

SÍ.

¿Que me mata la curiosidad por poder opinar con conocimiento de causa?

TOTALLY TRUE.

¿Que ni confirmo ni desmiento que no me haya hecho una escapada exprés a Alicante (lugar donde ocurrió el suceso) en los últimos días?

TAMBIÉN.

Pero por el amor de Dios, de ahí a pensar que yo haya cometido semejante delito…

Es verdad que pagarlo de momento no lo voy a pagar, pero estoy esperando que alguien me lo regale en un acto de buena fe y generosidad.

O que me toque en un sorteo de esos de Instagram en los que solo por dar un like, seguir a la persona en cuestión, y etiquetar a 1.856.984 amigas puedes ser la afortunada en conseguirlo.

O, lo que sería realmente lo suyo, que la marca Satisfyer se hiciera eco de la extraordinaria campaña de marketing que les estoy haciendo y me enviara un ejemplar en reconocimiento a mi labor de divulgación.

Eso sí, que sea el PRO 2 ¿eh?, no vayan a escatimar en el modelo.

Y es que cuando algo se pone de moda, nos volvemos todos un poco locos, como si fuera el primer día de rebajas.

Aún recuerdo cuando yo era jovencita y llevar pantalones de campana nivel pata de elefante se convirtió en el último grito.

Hasta que veías fotos de tu madre de hacía 20 años y te dabas cuenta de que, lo que tú pensabas que eras lo más de lo más, resulta que no era ninguna novedad.

Porque, como se suele decir, las modas siempre vuelven.

Y ahí estamos todas, guardando  ropa en el armario por si en algún momento del siglo venidero se vuelve a llevar. O por si adelgazamos. O por si engordamos.

O por si nos convertimos en maestras de la costuras y aprendemos a hacer maravillas de patchwork utilizando las susodichas prendas.

¿Y qué me dices de las hombreras? Que yo he llegado a llevarlas dobles…madre mía, pa habernos matao 🤦‍♀️

Sí, tengo fotos de aquel sacrilegio.

No, no las pienso poner.

Hay cosas que mejor se quedan en el ostracismo. Tampoco es necesario que lo sepas todo de mí.

Y ya para rematar, la moda de cardarse el pelo.

¿Recuerdas a los Europe? Pues más o menos una cosa así te hacías en la melena o, en mi caso, en el flequillo.

De hecho, el otro día me recordaba mi peluquero Fede, amablemente y sin guasa ninguna como suele hacerlo él, el día en que un compañero del gimnasio me dijo que me parecía a Alf.

Por si no recuerdas quién es el personaje de aquella serie de los 80, aquí te dejo la foto:

Que conste que lo decía por el flequillo ¿eh?, no por la nariz, que estoy viendo venir la coña 😠

Y eso que por aquel entonces ya no me lo cardaba, que solo era mi remolino natural. Imagínatelo en su máxima expresión

En fin…

¿Qué fácil es dejarse llevar por la corriente verdad? Seguir la moda, lo que se lleva, lo que hacen todos.

Lo realmente difícil es ser diferente, salirse de lo común, de lo que todo el mundo espera de ti.

Porque eso supone una lucha interior, y muchas veces, al final es más cómodo y sencillo rendirse y no romper con lo que se supone que está bien así.

Pero ¿para quién está bien?

¿Para ti o para que los demás no sufran?

¿Para evitar conflictos?

¿Para no enfrentar el miedo a los cambios?

Todo es cuestión de poner en una balanza tu vida…y ver de qué lado se inclina.

Yo acabo de poner la última moda en la balanza y he llegado a una conclusión definitiva:

NO SIN MI SATISFYER! 😂😂😂

Feliz día despeinad@! 🤗

PD: Si te apetece comentar algo me encantará leerlo!

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Pues no sé que decirte la verdad.

Pero esto es como cuando dices, hablo de la moda, "se me ha ocurrido una idea genial, ¿y si hacemos X para divertirnos?"
Lo demás te miran como un bicho raro, y al final en vez de hacer X, hacemos Y…
Pero pasa el tiempo y otro del grupo dice, "¿y si hacemos X para divertirnos?" y todos se entusiasman, se vienen arriba, se desnudan (porque cada uno interpreta lo de la X como le da la gana) y te quedas con cara de "pero que demonios…" (para entendernos y por actualidad, WTF¡¡¡¡)

Creo que pasa con la moda…

Es una tontada lo que he escrito, no lo entenderá ni el Tato, pero, ¿qué hacemos un domingo aburrido en casa?, escribir en el blog de Gema Brun jajaja

BESOTES¡¡¡¡

Jjajaja, tus comentarios siempre tienen ese toque surrealista a lo José Luis Cuerda (aprovechando ahora para homenajearlo ya que acaba de morir).

Pero aunque parezca mentira, sé lo que quieres decir…que empiezas por una tontada y acaba siendo una ida de olla que cada uno interpreta según sus desórdenes mentales y que termina como el rosario de la aurora. Boreal.

Creo que mi respuesta ha estado a la altura de tu comentario ¿qué opinas? 😂😂😂

Gracias por pasarte a decirme algo anyway!

OMG! Y yo sin saberlo! Muchas gracias por la información, siempre viene bien tenerla jajaja. No sé si tendrá tanto éxito como el femenino pero ya se verá 😜

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