¿Qué pastilla eliges?

¿Qué pastilla eliges?

Yo de pequeña era muy miedosa. Bueno, y lo sigo siendo para algunas cosas. Como por ejemplo, las películas de terror.

Aún recuerdo cuando estrenaron Alien: el octavo pasajero en la televisión…

(Lo acabo de mirar en Google y me comunica que aquello fue allá por el año 1979…en los tiempos de Mari Castaña, sí).

Madreeeeeeeeeee, como diría mi amiga Beatrice con su acento de Camerún.

El caso es que, si hago bien las cuentas, yo vendría a tener unos 5 o 6 añitos…criaturica de Dios, en mi más tierna infancia.

Y una noche fatídica (porque las películas de miedo no las echan de sobremesa no, las ponen por la noche para que luego no puedas conciliar el sueño, no saben nada los pájaros), los señores de TVE (acordarse de que entonces no existían más que la 1 y la 2, y pare usted de contar) decidieron programar la dichosa película.

Y no creas que es que tenía ninguna intención de verla en ningún momento, qué va.  Nada más lejos de mis deseos. Y de los de mis padres claro. Y además todavía existían los dos rombos en la televisión, y no solo para los contenidos erótico-festivos.

Pero, aunque se supone que yo a esas horas ya debería estar en mi cama dormidita y en el quinto sueño, no podía evitar oír la musiquita de la película.

Pues ¿te puedes creer que solo con eso yo ya me cagaba viva? Que no podía pegar ojo, vamos, acojonada perdida. Y es que a veces imaginar, es mucho peor que lo que está sucediendo en realidad….te suena esto ¿verdad?

Con los años la cosa no ha ido mejor, y de hecho me niego a ver ninguna película que me pueda provocar terrores e insomnios varios. Podrás deducir que no he visto jamás ni Poltergeist, ni Pesadilla en Elm Street, ni por supuestísimo el terrorífico Chucky de las narices. Hay que ver, el miedo que puede llegar a dar un muñecajo ¿eh? 😨

Pero, como ya te he comentado en varios posts como Lo confieso o Yes, you can, a estas alturas de mi vida sufrimientos innecesarios los mínimos.

A mí dame una buena comedia de las que me sacan carcajadas y hacen que me duela la tripa y tenga agujetas de reír.

Que me gusta a mí reírme oye. Que ya bastante nos amargamos la vida, muchas veces sin un motivo real, como pasarlo mal por gusto con una película. Unas buenas risas te pueden arreglar el día… Esto es una verdad como un templo ¿no estás de acuerdo? 😁

O dame un buen thriller que me mantenga en tensión hasta el desenlace …o que incluso me deje loca con el final. O una buena peli de acción de esas con muchos efectos especiales alucinante. Americanadas vamos. Pero a mí me entretienen, qué quieres que te diga.

Por cierto, el otro día volví a ver Matrix después de tropecientos años, y qué bien ha envejecido esa peli. Nada que envidiar a los efectos de ahora. Y además con un trasfondo muy metafísico, porque realmente vivimos en Matrix, condicionados y programados ¿no te habías fijado?

¿Qué pastilla eliges?

¡Qué gran pregunta! Ahí la dejo…😎

Y si no ha visto la película te la recomiendo.

De todas formas, todo este miedo cinematográfico que tengo, afortunadamente suelo controlarlo en la vida en general. De hecho, a veces puede que peque de kamikaze…y por supuesto, elijo la pastilla roja, porque prefiero ser consciente de la realidad y elegir lo que creo y lo que no.

Aunque me dé miedo. Porque al miedo puedes ponerlo de tu parte, hacerte su amiga y dejar que te acompañe, o puedes permitir que te paralice y dejarte vencer por él. Y entonces…¡date por j*****!

¡Feliz día despeinad@! 😘

PD: Si te apetece comentar algo ¡me encantará leerlo!

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