Si no lo intentas, nunca lo sabrás

Si no lo intentas, nunca lo sabrás

Hoy es un día de esos en los que siento que tengo que ser sincera y confesar parte de ese lado oculto que todos tenemos…sí, sí, tú también, no disimules.

Que aquí, quien más o quien menos, tiene basurilla debajo de esa alfombra gorda y lanosa que nos hemos fabricado para esconder nuestras vergüenzas varias.

Bueno, pues ahí vamos, que sea lo que Dios quiera:

NO SÉ IR EN BICICLETA

I am sorry, I can’t be perfect 😉

Voy a desarrollar un poco más la idea. Ni confirmo ni desmiento que la última vez que intenté ir en bici tuviera como veintitantos años menos.

Lo que sí confirmo es que recuerdo ser capaz de ir en línea recta. Y hasta ahí. Los giros nunca los supe dar, así que cada vez que venían curvas yo paraba, echaba un pie al suelo, cogía la bicicleta haciendo gala de una fuerza extraordinaria y la encaraba hacia la dirección correspondiente.

Oye, qué pasa, cada cual tiene sus métodos. A grandes problemas, grandes soluciones.

Pero, como casi todo en esta vida, mi falta de maestría en estas lides tiene su explicación.

Que, básicamente, se reduce a que:

NO TENGO PUEBLO

Creo que esto lo explica todo, pero por si acaso lo aclaro un poco más.

Yo nací en Zaragoza y, a pesar de que mis padres nacieron en sus respectivos pueblos, se mudaron a la ciudad siendo muy pequeños, con lo cual las raíces con sus orígenes quedaron en algo anecdótico.

Y nunca he tenido pueblo en el que veranear. De hecho, cuando llegaban las vacaciones, siempre envidiaba a mis amigas que se lo pasaban chachi piruli con sus cuadrillas, sus fiestas, y sus novietes, mientras yo me quedaba sola y aburrida sufriendo el calor infernal del asfalto de Zaragoza.

¿Primera conclusión?

Que soy más de city que las de Sexo en Nueva York.

¿Segunda conclusión?

Que el vehículo primigenio y más utilizado por los jóvenes en los pueblos, es, como todos sabemos, la bicicleta.

Ergo, no pueblo, no bicicleta

Que sí, que vale, que igual la excusa no es del todo buena, que si fuera por eso nadie nacido en ciudad sabría ir en bici.

Pero a mí me ha servido toda la vida esta explicación, me vas a venir tú a decir ahora que me busque otra 😤

Y eso que aun así, yo intentarlo lo he intentado ¿eh?

Que mi amiga Cristina aún se está descojonando de mi cara de velocidad y a la vez de susto, aquella vez en su camping en la que me hice la valiente, cogí su bicicleta y bajé por una cuesta sin frenos y a lo loco. Despeinada a más no poder, vamos.

A pesar de que aquello vaticinaba catástrofe segura y una más que probable visita a urgencias del castañazo que se veía venir, todo acabó bien. No hubo que lamentar ninguna desgracia y sobreviví, sana y salva.

Con los años siempre he pensado que aún podría aprender, pero total, no es algo tan necesario en mi vida.

Hasta que alguien propone un planaco que incluye bicicleta, claro. Y entonces me toca desnudar mis vergüenzas y decir con voz tímida como pidiendo perdón de antemano:

«Es que yo no sé ir…»

Y hala, ya les has jodido el plan a todos. Eso, o te quedas en tu casita.

Pero bueno, como bien es sabido, nunca es tarde para nada en esta vida, así que no descarto aprender algún día y convertirme en la Induráin maña 💪 💪 💪

Aunque, ahora que caigo… Estuve una temporada larga practicando spinning en el gimnasio… ¿eso no cuenta?

Ya, no me lo digas, va a ser que no 😓

En fin, lo dicho, que yo me he puesto mi excusa para no ir en bici y para no quitarme de encima la pereza ponerme a ello.

Pero eso no significa que no pueda. Porque poder, puedo.

Y tú también te puedes poner las excusas que quieras como diría La Vecina Rubia:

#meestoyponiendoexcusasymeestánquedandopreciosas

Que si soy demasiado joven, demasiado vieja, demasiado alta, demasiado baja, demasiado delgada, demasiado gorda, demasiado torpe, demasiado lenta…

No sé lo suficiente, no valgo para esto, no me lo merezco…

Pues hazme el favor, deja de boicotearte de una vez y atrévete, porque si no lo intentas, nunca lo sabrás realmente.

Y luego me lo cuentas, claro 😜

¡Feliz día despeinad@!

PD: Si te apetece comentar algo ¡me encantará leerlo!

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Pues haciéndome eco de tus palabras, … no tienes que aprender a ir en bici porque lo necesites o no sino porque has de probar tu propia medicina: "hazme el favor, deja de boicotearte de una vez y atrévete, porque si no lo intentas, nunca lo sabrás realmente." A despeinarse subida en una biciiii

Jajaja touché! Realmente no descarto para nada aprender…algún día. Pero cuando me apetezca, ¡por gusto! De momento no he sentido la llamada, pero no dudes que cuando la sienta, a pesar del miedo lo haré 😜

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