Sombra aquí, sombra allá

Sombra aquí, sombra allá

El otro día estaba con mi cuñada en la parada del tranvía cuando fuimos testigos de una conversación que nos dejó anonadadas.

Dos jovenzanas hablaban sobre maquillajes y la cosa fue tal que así:

Tía, me he comprado una paleta del color.

Pero paleta de shadows?

Sí sí, en el Primor, súper barata.

Ah sí, yo también la tengo…pero le voy a decir a la Paula que me enseñe a maquillarme porque es que resulta que yo me doy los puntos de luz, pero no sé si lo hago bien.

Es que es importante usar bien el iluminador…

Claro, por eso…y el contouring, que nos enseñe el contouring.

Mi cuñada y yo nos mirábamos como si viniéramos del pleistoceno por lo menos.

Porque ahora se lleva que si el liner, que si el khöl, (la raya del ojo de toda la vida vamos, eso sí a gusto de cada una, y si te gusta muy gruesa cuidadín que puedes parecer al cantante de The Cure), que si el blush (lo que viene siendo el colorete), que si las shadows, a las que ya cantaba Mecano en los años 90…

«Sombra aquí, sombra allá, maquíllate, maquíllate…un espejo de cristal y mírate, y mírate….»

Pues esas mismo.

https://www.youtube.com/watch?v=_7pn8752GOw

Entre las protas de la conversación y nosotras había una mocica más o menos de nuestra quinta escuchando atentamente con las orejas también 👂👂👂

Yo creo que estaba pensado lo mismo que nosotras y no se aventuraba a decirlo en voz alta no fuera a parecer que estaba hablando sola claro. Pero asentía interiormente a nuestros comentarios, estoy segura.

Y es que los jóvenes de hoy en día utilizan su propio vocabulario y expresiones, mucho más internacionales. Así que, o te empeñas en negar la evidencia o te unes al enemigo.

Mi cuñada y yo, como personas cosmopolitas y «open-minded» que somos, hemos optado por la segunda opción y  hemos incorporado los puntos de luz y el contouring a nuestras conversaciones como si fuera algo que venimos haciendo de toda la vida.

Capacidad de adaptación se llama, o miedo a la extinción de nuestra especie, también puede ser.

¡Actualizarse o morir!

Que tú sigues diciendo «guay del Paraguay«, «mola mazo» y «te das cuen» pensando que eres la más moderna del lugar, hasta que un día se te ocurre soltar alguna de estas expresiones y escuchas risitas condescendientes.

Y cuando intentas averiguar de dónde provienen te encuentras con algún millenial mirándote con cara de decir:

«Mírala la pobre, qué viejuna, no se ha enterado de que eso está más pasado de moda que Jordi Hurtado»

Es entonces cuando cae sobre ti todo el peso de la realidad sobre la generación a la que perteneces.

Si es que el otro día me ofrecieron sentarme en el autobús, no te digo más 😳

La jovencita que me hizo tan generosa oferta se bajaba ya, todo hay que decirlo, que no es que me viera en condiciones de vejez prematura.

Me habló de usted, eso sí. Tengo que empezar a asumir ciertas cosas, lo sé, pero mi joven espíritu me lo impide.

Aunque esto debe ser de familia porque mi padre que en nada cumple los 75, se ofende mucho cuando le ofrecen sitio en algún transporte urbano.

Hace poco una señora tuvo al osadía de intentar cederle su asiento amablemente, a lo que él le contestó: 

«No no gracias, usted sí que lo necesita, usted, no yo»

Que la mujer tendría como 10 años menos, pero mi padre debió considerar que estaba mucho más «cascada» y estropeada que él.

Porque él se ve el más joven del lugar, y así está, activo y pizpireto como unas castañuelas.

Todas las mañanas bien temprano sale a andar (y conforme camina va poniendo las aceras de paso, eso no son horas de salir a la calle por Dios), monta en bici cuando se le antoja, juega al ping-pong todas las semanas…vamos, que no se le pone nada por delante.

Porque al final los límites se los pone uno mismo. Y la mayoría de los límites, amigo mío, son mentales.

Y la edad por supuesto, es uno de ellos. 

¿Cuántas veces escuchamos «soy demasiado mayor para hacer o aprender esto»?

Estoy segura de que por cada persona que dice algo así, podríamos encontrar otras cuantas que demuestran lo contrario. 

Pero si le dices a tu inconsciente que no puedes, tú tranquilo que se lo va a creer, que él es muy bien mandado. Y no podrás 😓

Y si le dices que es demasiado tarde, se lo creerá. Y lo será.

Y si le dices que eres incapaz, o que eres demasiado torpe, o que no vales para eso, o que no te lo mereces….¿qué crees que pasará?

Efectivamente, que también se lo creerá. Y además hará que atraigas situaciones que te lo demostrarán, para que te reafirmes y confirmes que tenías más razón que un santo, claro que sí.

Pero ¿te has preguntado alguna vez que pasaría si te hablaras de otra manera?. ¿Si eliminaras el NO de tu diálogo interno y lo sustituyeras por el SÍ PUEDO?

Igual te parece una tontería pero no pierdes nada por probarlo ¿no te parece?.

PORQUE LO QUE CREES, CREAS

¿Empezamos desde YA a cambiar nuestros pensamientos para crear otra realidad? 😜

¡Feliz día y felices pensamientos despeinad@!

PD: Si te apetece comentar algo me encantará leerlo! 😀

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Así es Jorge, hay que integrarlo! No es fácil ni instantáneo, por supuesto requiere un trabajo personal y constancia…pero SE PUEDE!!!
Gracias por comentar! 🙂

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