Vamos de paseo

Vamos de paseo

Aventuras y desventuras de una pringada con su viejo coche de dieciséis añicos ya, que está pidiendo a gritos un plan renove el pobre.

Así iba a titular el post de hoy. Pero me parecía un pelín largo (no sé qué opinarás tú) a la par que dramático.

Así que he decidido economizar lenguaje, que no están los tiempos para derrochar, y he optado por un título mucho más alegre y pizpireto, haciendo honor a aquella vieja canción que cantaban los payasos de la tele en nuestra infancia:

🎵🎵🎵 Vamos de paseoooo pipipiiiiiii

En un auto feoooo pipipiiiiiiiii

Pero no me importaaaa pipipiiiiiiiii

Porque llevo tortaaaaa pipipiiiiiiii🎵🎵🎵

Letra profunda y transcendental donde las haya, porque de toda la vida es bien sabido que la torta quita todos los males y es la panacea universal.

¿Y a qué viene todo esto? te estarás preguntando.

O a lo mejor no te preguntas nada, que yo supongo muchas cosas y quizás simplemente has pensado:

«Ya está la loca esta con sus desvaríos»

Pues un poco de todo hay, no te lo voy a negar. Pero en este caso además hay una trama real, que una vez más tiene que ver con mi coche.

Hace poco te conté en mi post Siempre hay opciones, mi peripecia intentando sacar mi corsa marcha atrás de un callejón estrecho y sin salida en el que yo, no me preguntes a santo de qué, lo había encajonado.

Bueno, pues hace unos días fui a coger mi coche para ir a la oficina, como una mañana cualquiera, y esto es lo que me encontré….

El retrovisor había fallecido por asesinato en primer grado. Vandalismo en estado puro diría yo 😭😭😭

  • Mi primer pensamiento, el humano, el visceral, el que tendría cualquier mortal con algo de sangre en las venas:

¡Qué pedazo de h*** de la gran p****!

No juzgarme ¿eh? Que para algo existe la riqueza de nuestro castellano, y mi mente en esos primeros instantes no era capaz de razonar.

  • Mi segundo pensamiento, el de «respira hondo y vamos a ver cuál es la situación y qué hacemos al respecto”:

Pues así no puedo conducir, voy a tener que coger el bus, aquí te quedas colgando jomío (esto se lo digo al retrovisor claro)

  • Mi tercer pensamiento, el preclaro, el de mi parte emocionalmente inteligente, el que me ayuda a deshacerme de preocupaciones varias:

Bueno, ya lo solucionaremos, al fin y al cabo es poca cosa pero… ¡como pille al h*** de la gran p****!😤

Vale, ahí me volvieron a perder un poco mis vísceras pero tienes que entenderlo, que es hacer el mal por el mal, el “me cargo tu retrovisor porque me apetece, me hace gracia y así te fastidio el día”.

Y es que yo a veces me pregunto: ¿qué tendrá esta gente en la cabeza para infligir este daño tan gratuito? Qué necesidad, si yo soy buena persona y mi coche no se mete con nadie.

Y entonces me acuerdo de uno de los Cuatro acuerdos toltecas.

Sí, no me mires así, no se me ha metido nada en la boca ni hablo raro. Te dejo aquí esta fuente de sabiduría para que te ilustres con mis movidas:

Al que me venía refiriendo es al último: No tomarse nada como personal.

Que dicho así, parece la mar de fácil….¿o no?

Porque claro, si alguien te insulta ¿cómo no va a ser personal?

Si alguien te traiciona ¿cómo no va a ser personal?

Si alguien habla mal de ti y te critica ¿cómo no va a ser personal?

Pues claro que no lo es, alma de cántaro.

¿No ves que solo está proyectando en ti sus propias 💩 💩💩 emocionales? Y a ti solo te usa como punching ball, o lo que es lo mismo, saco de boxeo.

Porque vamos a ver, seamos sinceros….el amable muchachote o muchachoto que tuvo a bien pegar la patadita o el puñetazo o  lo que sea que utilizara para reventar mi pobre retrovisor ¿crees que realmente tenía algo contra mí?

Que me dirás: «no claro, pero era un desconocido»

Ya. Pero es que aplica igual para un amigo, un compañero o un familiar.

Te aseguro que si aprendes a no tomarte nada a personal, tus emociones, y tu cuerpo te lo agradecerán infinitamente.

Y si además eres capaz de echarle humor a la vida serás mucho más feliz, ¡pruébalo! 😉

¡Feliz día despeinad@! 🤗

PD: Si te apetece comentar algo me encantará leerlo!

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Pues sí, interesante reflexión. Tomarse los desvaríos, enfados, comportamientos de otros como personal, es irreal y te hace sufrir. Feliz domingo 🙂

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