Yo y mi drama

Yo y mi drama

Reconócelo, tú también tienes algún cenizo o ceniza en tu vida. Esa persona que, cada vez que la ves, solo habla de lo mal que le va la vida, de lo mal que está el mundo, de lo perdida que está la juventud, de lo ladrones que son todos los políticos y lo mal que lo hace el gobierno, de lo mal que está el país, de…

En definitiva, todo fatal, todo negro, todo de mal en peor, ¡vamos a morirrrrrrrrrrrrrrr!!!! 😧

Catastrófico total, sin atisbo de luz al final del túnel o claridad en el abismo que es vivir.

Madre mía, qué hostia tiene esa gente. Y lo digo sin acritud ¿eh? Pero una bofetada con la mano abierta así, con los cinco dedos que les vuelva la cabeza del revés…

¡Uy! ¿He dicho esto en voz alta? O más bien ¿lo he escrito en el post? 😬

Pido mil perdones. En qué estaría yo pensando, que vas a creer que soy una persona violenta y nada más lejos de la realidad. Si soy un dulce, una bendita que no haría daño ni a una mosca. Bueno, seguramente a una mosca menos que a alguno que hay por ahí…

Que noooooooo, que es todo bromita. Pero una buena sacudida sí que les daba así, con cariño, pa que espabilen un poco. Que tanta negatividad no es buena para nadie, y para los que los rodean tampoco, claro.

Y es que es agotador estar con alguien que siempre está en plan dramaqueen, ¿a qué sí?

¡YO Y MI DRAMA!

Porque te chupan la energía, y como te descuides te arrastran a ese mar de oscuridad y te ahogas con ellos.

Y eso sí que no, que la vida está para vivirla con alegría a pesar de los sinsabores que a veces nos encontramos. Que, como se suele decir, las desgracias ya vendrán solas, ¿me voy a buscar yo sufrimientos y agobios innecesarios?

Pero es que hay verdaderos profesionales de la queja, y a algunos se les nota hasta en la cara. Que los ves venir y piensas:

“¡Ea! Ya viene por ahí la alegría de la huerta”

Y tienes dos opciones:

1- Aguantar el chaparrón e incluso intentar sermonearle desde el cariño para que cambie su actitud si te pilla en un día generoso y sin problemas propios (que esa es otra, este tipo de gente normalmente solo ve su propio ombligo)

2- Ir maquinando una excusa creíble (o no, dependiendo de lo que te la traiga al pairo la persona en cuestión) conforme la vas viendo venir para deshacerte de ella y de su conversación, quejicosa y agotadora a más no poder, lo más rápido posible.

Lo malo es que la opción uno no es eterna. Incluso aunque quieras mucho a esa persona, si tú te quieres más, al final terminarás pasando a la opción dos.

Porque es bien sabido que no se puede ayudar a quien no quiere ser ayudado.

Y lo primero para mejorar y salir de ese bucle es tomar conciencia y asumir que tienes ese problema. Algo así como:

ME LLAMO FULANITO Y SOY DRAMAQUEEN

Y a partir de ahí empezar a escucharte realmente. Y empezar a escuchar a otros para aprender y poner en marcha mecanismos que te ayuden a relativizar, a tomar distancia, a soltar pensamientos negativos.

Y sobre todo, a elegir dónde enfocar tu mente y tu energía 📷

Todos tenemos nuestras propias mierdas, y perdóname por la expresión, pero es así. Pero podemos decidir si convertirlas en mierdecillas que no controlan nuestra vida y que podemos limpiar de alguna manera, o en mojones gigantes que no nos dejan ver más allá.

Como bien dice el gran Víctor Küppers:

“Dramas en esta vida hay bien pocos, y lo que no son dramas, son circunstancias a resolver”

Pues eso. Si piensas que tu vida es un drama, plantéate si realmente lo es o simplemente hay muchas cosas buenas en ella y, además, algunas situaciones que resolver.

¿Dónde decides enfocarte tú? 😉

¡Feliz día despeinad@! 😘

PD: Si te apetece comentar algo ¡me encantará leerlo!

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